Escuchar directamente a quienes viven día a día la realidad de estos sectores permite entender que muchos de sus problemas son compartidos y que, por demasiado tiempo, no han recibido la respuesta que merecen.
Uno de los temas que más preocupa es la falta de soluciones en materia de alcantarillado. No podemos seguir normalizando una situación que afecta la calidad de vida de tantas familias y que requiere una respuesta concreta de las instituciones responsables.
Las vecinas y vecinos de nuestros sectores rurales merecen soluciones reales, con plazos claros y acciones concretas. El diálogo siempre será el primer paso para visibilizar estas necesidades y avanzar hacia respuestas que han esperado por demasiado tiempo.